domingo, 19 de junio de 2011

Con- sentimiento. Consenti-MIENTO

Oh pequeño blog! Qué abandonado te he tenido! Intentaré actualizarte más a menudo, para que no te sientas tan obsoleto!

El temita de hoy es un poco ejém ejém... ¿cómo decirlo? ¿ordinario? ¿obsceno? ¿curioso? ¿gracioso?

Bueno, se trata de la palabra Fuck (no creo que necesite traducción). Se dice, se comenta, que este palabro es un acrónimo. Contextualicemos un poquito y veremos por qué.

En la antigua Inglaterra, (una gente un tanto tradicional) no estaba permitido mantener relaciones matrimoniales sin el consentimiento del Soberano. Debían entonces pedirle permiso (siempre y cuando fueran a procrear) y éste entregaba a la pareja una placa que ponían en la puerta de su casa anunciando que “Fornication Under Consent of the King”.

El tiempo ha llevado a que se desvirtúe (un poco) su significado y tenga un sentido más amplio!

Para hacernos una idea, hoy en día la situación sería algo así:

lunes, 16 de mayo de 2011

Otra de números!

Vuelvo, después de unos días sin escribir, hablando de numerillos, en concreto del 9... pero, en esta ocasión no tiene nada que ver con la cultura italiana.

Quería decir que el 9 es un número mágico, pero eso mismo dije del 3 y es que, todos los números tienen algo con lo que jugar!
Más abajo, podréis ver cómo aprendí la tabla del "9" (hace ya mucho tiempo!). Es un truco muy recurrente! Lo primero que hay que hacer es estirar las manos, (yo pongo las palmas mirando al suelo y las uñas hacia el cielo); entonces digo:
9 x 1  =     agacho el dedo meñique y, entre las dos manos nos quedan 9 dedos, por lo que da 9.                   (multiplicarlo por 1 no tiene mucha gracia...)

9 x 2 =     doblo segundo dedo (anular). Lo que queda a la izquierda son las decenas, a la derecha unidades, por lo que por un lado tenemos 1  y por el otro 8.


Con el resto de los números la misma operación.  Este truco es del estilo del de calcular el número de días de cada mes con los nudillos, sobre todo para los más peques.
Debajo podemos ver, que las multiplicaciones por 9 dan como resultado unos números muy curiosos:

domingo, 8 de mayo de 2011

Fontana del Nettuno

Neptuno, en un principio concebido como Dios de la lluvia y de las aguas continentales, amplió sus poderes, consolidándose Dios del Mar (por su identificación con el griego Poseidón).

Existen numerosas representaciones de él, pero la que más me ha llamado la atención, es la estatua que se encuentra en Bolonia: La fontana del Nettuno en la Piazza Maggiore (1563-1567). Su escultor: Giambologna, o lo que es lo mismo, Juan de Bolonia.

Participó en el concurso para esculpir a este mismo dios en Florencia, pero no lo consiguió, aunque más adelante el cardenal Legado de Bolonia, Carlos Borromeo contó con él para realizar la fuente de la Plaza Mayor de la ciudad roja.
Lo que marca la diferencia en este Neptuno, es el ángulo en el que éste sea observado...


Visto desde la Via Francesco Ruzzoli puede parecer algo obsceno, pero, no es otra cosa que la mano de Neptuno! Y es que Juan de Bolonia estaba un poco molesto por la imposición del cardenal de reducir el tamaño de los genitales. Y Juan, obediente donde los haya, los redujo...
Lo que hoy resulta anecdótico, en aquella época no lo era tanto, y las señoras (sonrojadas cada vez que pasaban por la plaza) decidieron vestirle de cintura para abajo durante una temporada.

miércoles, 27 de abril de 2011

Leonardo y la Comida (I)

La faceta más conocida de Leonardo da Vinci es la de pintor, incluso sabemos que era un gran escultor, anatomista, biólogo, físico, científico y matemático; pero algo menos conocido de él es su pasión por la comida.
Esta "obsesión" fue encauzando su vida, trabajando en los manteles de los grandes nobles y señores tanto de jefe de cocina como de organizador de eventos además de montar su propia taberna junto a Sandro Botticelli.
Gracias a su Codex Romanoff tenemos acceso a distintas recetas de cocina de la época (a cual más sugerente) inventos, muchos de ellos relacionados con el arte culinario y normas y modales en la mesa.

Ludovico Sforza comprende que, aunque Leonardo es su consejero de fortificaciones, lo que realmente le apasiona es la comida, y le deja intervenir en ella.
Tenía unas ideas demasiado avanzadas para la época y era por ello incomprendido en muchas ocasiones.
Un día observando la mesa de banquetes tras la cena, observa con espanto el desorden y suciedad acumulados. Es entonces cuando se le ocurre la idea de darle a cada comensal un paño individual para que cada uno limpie su cuchillo y sus manos en lugar de hacerlo en el mantel.
El resultado de aquella propuesta, según un informe de Pietro Alemanni, (Embajador florentino en Milán) testigo en aquel banquete fue: "Con gran inquietud del mastro Leonardo, nadie sabía cómo utilizarlo o qué hacer con él. Algunos se dispusieron a sentarse sobre él. Otros se sirvieron de él para sonarse las narices. Otros se lo arrojaban como por juego. Otros, aún envolvían en él las viandas que ocultaban en sus bolsillos y faltriqueras. Y cuando hubo acabado la comida, y el mantel quedó ensuciado como en ocasiones anteriores, el maestro Leonardo me confió su desesperanza de que su invento lograra establecerse".
Pero éste no es el único contratiempo que "el pobre" Leonardo sufrió en su empeño de refinar las maneras en la mesa y mejorar las presentaciones, aunque por hoy es suficiente.



Podéis encontrar mucha más información en  "Notas de cocina de Leonardo Da Vicnci. La afición desconocida de un genio".  Del que yo he obtenido la información.

sábado, 23 de abril de 2011

La magia del Tres


No soy una experta en arte, pero la pintura es una debilidad que, aunque no le dedico todo el tiempo que quisiera, nunca deja de sorprenderme!

Los grandes artistas y los grandes cuadros suelen guardar efectos sistemáticos. Cuando empezamos a analizarlos descubrimos cosas que antes no veíamos. No solo que esté bien pintado. Un buen cuadro puede llevar semanas, meses e incluso años en  ser realizado.  Nada es casual.

Hay un cuadro que siempre ha llamado mi atención por su enorme equilibrio pero lo que más me fascina de él, es cómo se juega con el número 3. La obra en cuestión es La Anunciación de Fra Angelico (Museo del Prado, Madrid). Nacido con el nombre de Guido di Pietro, fue un artista religioso, italiano  del S. XV. Al observarlo queda patente la búsqueda de un equilibrio estético, y además, todo lo que aparece no es sino para reforzar este intenso sentido religioso.
El tema de la tabla, muy usual de la época (pleno Quattrocento) muestra el momento en el que la Virgen recibe, temerosa, la noticia por parte del arcángel Gabriel de que espera un hijo de Dios.
El juego del número tres se debe a las connotaciones religiosas cristianas (Padre, Hijo, Espíritu Santo). Vemos que el cuadro está dividido horizontalmente en tres partes; en el área del jardín aparecen de nuevo 3 elementos (Adán, Eva y un ángel); tres manzanas. En el tercio de arriba (tres columnas de profundidad y tres frontales) aparecen la mano de Dios, la paloma, y Jesús con dos elementos a cada lado (tres). Hay tres dimensiones: la habitación, la habitación del banco y el jardín. Queda representado el pasado con el pecado de Adán y Eva, el Presente con la Anunciación de la Virgen y el futuro: Jesús. Tres momentos de nuevo.
Podría continuar agrupando en tríos y no parar… Además esta pintura tiene un equilibrio tanto cromático como de volúmenes.
Otra curiosidad es el uso de los colores azules, indica que se trataba de un encargo para gente pudiente, pues éste era de los más “caros”  de toda la gama.

Mi primera entrada!!

Finalmente he tomado la decisión de crear un blog en el que poder plasmar y compartir una serie de curiosidades, ideas y reflexiones que pasan por la cabeza…

Con ello no pretendo descubrir ningún misterio, simplemente compartir aquello que me ha llamado y me llama la atención.